SPORTIVA

el deporte femenino

LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ATLETISMO CONTROLARÁ LA FEMINIDAD EN LAS ATLETAS

ACTUALITES

Atletismo

LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ATLETISMO CONTROLARÁ LA FEMINIDAD EN LAS ATLETAS

Reportaje: Maia Pavlenko (@pavlenk_o) / Foto : IAAF

GÉNERO Y ATLETISMO. La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo publicó un nuevo reglamento que busca controlar la categoría femenina en aquellas atletas que tienen un desarrollo sexual mucho más fuerte de “lo normal”. Esta normativa se aplicará desde el próximo 1ro de noviembre. Pero desde el momento de su anuncio (3 de abril del 2018), se encuentra en el centro de la polémica, puesto que abarca aspectos como “la categorización médica del cuerpo de las mujeres”, aspectos geopolíticos del deporte, y la dificultad de la sociedad a aceptar la diversidad física dentro de la categoría “sexo”. Sportiva, presenta un análisis de los pro y contra, así como los reales argumentos de la IAAF, y los de diferentes asociaciones…. Artículo de 6700 caracteres en copyright.

Por : Maia Pavlenko (@pavlenk_o) / Sportiva-infos

A partir del primero de noviembre del 2018, una atleta que desee participar en una carrera individual, de relevos o combinados, bien sea de 400 m, 400 m vallas, 800 m, ó 1500 m, deberá tener una índice de testosterona (Ver nota 1 ) inferior o igual a 5 nmol/L. Si existen deportistas que naturalmente produzcan más testosterona que la norma fijada por la comisión de medicina de la IAAF, deberán someterse a una hormonoterapia. La IAAF asegura que con esta medida se garantizará la igualdad de oportunidades ante la duda sobre los resultados.

¿Cuáles fueron las bases de la norma?

Esta práctica ya está inscrita en la historia del atletismo dentro la categoría femenina, sobre el control del cuerpo y su relación con el resultado. Recientemente, el dúo de atletas Caster Semenya y Dutee Chand (Ver Nota 2), fueron acusadas de no ser “verdaderas mujeres”. Caster Semenya (sudafricana) porque había “dudas visuales”; es decir, su cuerpo se parece mucho al de un hombre, según los criterios universales de feminidad y masculinidad. A Dutee Chand (hindú) se le obligó a hacer un test de “feminidad” y se le sometió a una hormonoterapia para contrarrestar las dudas. Dutee Chand se quejó en el 2015 ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), y éste falló a su favor y suspendió el primer reglamento que había sido publicado por la IAAF en 2011. Y es así que en este 2018, la IAAF vuelve a la carga con nuevos argumentos.

Cuando el Tribunal falló en contra de la IAAF, argumentó que la Federación Internacional tendría que probar que las atletas llamadas “hiperándrogenas” tenían una ventaja de ganar en las carreras de por lo menos un 12%. En el verano del 2017, el British Journal of Sport Medicine publicó los resultados de un informe en el que evaluaba la influencia de la testosterona sobre los resultados de la categoría femenina. Según el estudio, este tipo de deportistas tendrían una ventaja de 4,53 % en la categoría de lanzamiento de martillo; 2,94 % en la de salto con pértiga; 2,78 % en 400 m vallas, 2,73% en los 400 m y únicamente 1,78 % en los 800 m (esta es la prueba en la que ha ganado Caster Semenya). En ninguna, las mujeres “con cuerpo de hombre”, sobrepasaban los esfuerzos de un 12%…

La IAAF mantiene su explicación al argumentar que ellos se refieren a las atletas que presentarían una DSD (Diferencia de Desarrollo Sexual).

A partir del primero de noviembre, el control se podrá hacer durante los test anti-dopaje. Y la IAAF se reserva el derecho al precisar que todo atleta que desee participar en las competiciones que ellos dirigen, será susceptible de ser sometido a un test hormonal… Pero la categoría “todo atleta”, está destinado a las mujeres. Y en caso de no adaptarse al reglamento, a las corredoras se les podría quitar las medallas o suprimir los récords. Además, las atletas no están sujetas al secreto médico. Y de desear seguir participando, tendrán que someterse a la hormonoterapia, la cual deberá ser asumida por ellas… Todo ello sin contar los efectos secundarios que ya denunció Dutee Chand ante el TAS, en 2015.

El argumento de la igualdad y la equidad

La IAAF asegura que su norma se basa en los valores de igualdad y equidad. Pero la primera anotación que se le ha hecho al documento, es que los atletas hombres que producen naturalmente más testosterona en promedio que sus colegas, no tienen que someterse a este control. Otro argumento, es que si durante las competiciones o las condiciones normales de entrenamiento, ya están en condiciones desiguales, ¿por qué regular una ventaja más que cualquier otra relacionada con la salud? Por ejemplo, ¿por qué el reglamento no pone también límites a la talla cuando los atletas participan en el salto de altura? O ¿por qué no medir el diámetro de los brazos cuando se trata de lanzar el martillo? ¿No son todos ellos ventajas o desventajas físicas según sea el ángulo en que se mire?

Otro aspecto que fue señalado por las asociaciones que luchan por los derechos de las personas “intersexuadas” es la palabra “anomalía” citada con frecuencia en el informe de la IAAF. El “Colectivo Intersexos y Aliado-a-s” explica que el tema va más allá de normas biológicas femeninas y masculinas, catalogadas como “enfermedades”.

La IAAF utilizaría entonces los términos de igualdad y equidad para defender a los atletas. Pero cuál igualdad y cuál equidad con personas que vienen de diferentes continentes, diferentes culturas…

Los criterios geopolíticos y el dinero

El tema es tan fuerte que ya existen libros que analizan la situación y toca el tema directo de la geopolítica, del dinero, en todo caso a nivel europeo. La investigadora Anaïs Bohuon publicó en el 2012 “El test de feminidad en las competiciones deportivas. Una historia clasificada X ”, ediciones francesas iXe. Ella concluyó que detrás de este famoso test se esconden criterios geopolíticos. Y para ello se apoya en la historia, al explicar que el test se empezó a utilizar de manera sistemática en 1966, durante el periodo de la guerra fría. Frente a la dominación de los atletas provenientes del Este, tocaba imponer « un árbitro para controlar los resultados de estos atletas », explica Anaïs Bohuon.

Y desde el 2000, todas las deportistas que han sido acusadas o de quienes se sospecha de no ser «verdaderas mujeres», vienen del continente africano o asiático. En entrevista con Sportiva-infos, la investigadora afirma que: « Se puede hacer un paralelo entre las dos épocas. De la misma manera que ocurrió en 1960, hoy en día no se está acostumbrado a ver en el terreno deportivo a sudcoreanas, hindúes, sudafricanas, keniatas o burundesas. Estas mujeres tienen otro prototipo físico, una nueva forma de feminidad que de toda evidencia es diferente a los conceptos hegemónicos que existen en occidente», y bajo los cuales se ha ganado.

De ahí a preguntarse ¿que vengan otras mujeres con otras morfologías pondría en riesgo la supremacía occidental en la conquista de títulos y, por ende, cuál sistema utilizar para frenarlas?

Cuando Caster Semenya removió los criterios del físico único...

Cuando en el 2009 se destapó el escándalo de la sudafricana Caster Semenya (Ver nota 3), los medios africanos fueron los primeros en hablar del tema de las morfologías diferentes. También lo hicieron en 2011 cuando la IAAF sacó la primera legislación para controlar los niveles de testosterona. Mientras que en Europa los medios hacían fuerza por la “igualdad y la equidad”, los medios africanos analizaron el caso de Caster Semenya con un argumento sencillo y fuerte a la vez: la atleta no corresponde a los criterios estéticos de la mujer occidental, lo cual es normal, puesto que ella es africana.

Cuando se le acusó de ser un hombre, la atleta decidió no dar muchas entrevistas. Pero cuando hablaba sus declaraciones eran tan lógicas que logró poner en duda los estereotipos y las ideas preconizadas sobre el cuerpo humano. Aurélie Olivesi, especialista en ciencias de la información y de la comunicación de la universidad francesa de Lyon 1 exlicó a Sportiva-infos: «En las competiciones, siempre que había una duda, se le pedía a los atletas de devolver su medalla, callarse y desaparecer. Pero cuando Caster Semenya prefirió hablar dijo claramente: '¡No ! Soy una mujer, me siento como tal y nadie puede ponerlo en duda. También es interesante constatar que es la primera vez que un atleta debía autodeterminarse».

Así, la campeona de los 800 m creó lo que Aurélie Olivesi llama « un momento discursivo »; es decir, un momento que se inscribe en la memoria colectiva. Al comienzo, se dieron las dudas sobre lo que pudo haber sido una trampa, luego cuando se escuchan los argumentos, el análisis cambia: «Los medios ya no sabían cómo definir los criterios para determinar si alguien es hombre o mujer. La mayoría de artículos terminaban en pregunta. Era imposible de utilizar una norma para saber a cuál sexo pertenece una persona, y sólo se utilizaban definiciones subjetivas », indicó Aurélie Olivesi.

Al final, cuando Caster Semenya decidió no hablar más y perder deliberadamente en las competiciones (ocupando sólo segundos puestos), su silencio fue más duro. Ella abrió la posibilidad « a una evolución del discurso, puesto que logró que todo el mundo se hiciera las verdaderas preguntas. Su historia permitió que se pusieran en público cosas que por la costumbre se creían lógicas y naturales. »

Anaïs Bohuon, por su parte, analizó que la sudafricana abrió, a pesar de ella misma, abrió una puerta de análisis: « El tema interesa mucho más cuando se trata de deporte. Ahora se habla de la intersexuación y todo el mundo está relacionado. No se pueden cerrar los ojos. Y las personas están obligadas de pensar antes de acusar. »

Pero mientras los unos piensan, este primero de noviembre del 2018, la IAAF comenzará a hacer controles de feminidad y a obligar a la utilización de hormonoterapias para quienes quieran seguir compitiendo. Una vez este camino abierto, y si se sigue la historia, el Comité Olímpico Internacional y las demás federaciones tendrían las puertas abiertas para decretar el mismo sistema… Salvo si entre tanto, se da una sorpresa… como a veces ocurre en el deporte.

M.P. / Traducción: Yaneth Pinilla B.

>Segunda parte de nuestro especial : entrevista con Anaïs Bohuon, socio-historiadora de la facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad París-Sud y autora del libro: “ El test de feminidad en las competiciones deportivas. Una historia clasificada X, publicado ediciones ”, iXe en 2012.

NOTAS
(1) La testosterona es una hormona esteroidea sexual del grupo andrógeno.
(2 ) Todos los artículos sobre las dos atletas en nuestros reportajes:
CASTER SEMENYA, HISTORIA DE UNA ATLETA FUERA DE LO NORMAL (1/2)
(3) En 2009, la sudafricana Caster Semenya gana la prueba de los 800 m del Campeonato Mundial de Atletismo en Berlín. Con su resultado, la joven atleta se encuentra en el centro de una controversia mediática mundial porque se le acusaba de ser un hombre y tenía que probar lo contrario.

NOTICIAS SIMILARES

Facebook Twitter